El grupo barcelonés regresa con un trabajo que combina soul, pop y psicodelia, reafirmando su sonido clásico y su espíritu contracorriente
Una mirada animada al universo retrovisor
El nuevo videoclip de “Miradas”, dirigido y animado por Kitiara Ferran, es una pieza audiovisual que capta con precisión el universo estético y emocional de Los Retrovisores. El video cobra vida gracias a las ilustraciones de Laura Kensington y a la cámara de Oriol Mendieta, generando una experiencia visual que acompaña y amplifica el mensaje de la canción.
El resultado es un viaje animado lleno de color, textura y movimiento, donde la banda barcelonesa reinterpreta su identidad musical a través de un lenguaje visual que combina lo artesanal con lo contemporáneo. “Miradas” es, además, la carta de presentación de su nuevo EP, titulado Cambio y Corto, una obra que llega cargada de energía, nostalgia y elegancia.
Una canción entre el soul, el pop y la psicodelia
“Miradas” fue escrita por Víctor Asensio y Leo Hernández, y combina tres elementos que han definido la trayectoria de la banda: el soul, el pop y la psicodelia, siempre bajo el sello distintivo de su sonido barcelonés.
La canción muestra la madurez de Los Retrovisores sin perder la frescura que los ha caracterizado desde sus inicios. Su estructura rítmica sólida, los metales vibrantes y la voz inconfundible de Asensio hacen de este tema una perfecta síntesis del espíritu del grupo: una celebración de la música con raíces clásicas, pero con una mirada actual.
Presentación en directo en la Sala Upload
Para acompañar este lanzamiento, Los Retrovisores estarán presentando Cambio y Corto en directo el viernes 7 de noviembre en la Sala Upload de Barcelona, junto a Minibús Intergalàctic y Trinitat Nova.
Será una oportunidad única para reencontrarse con una formación que siempre ha destacado por su potente presencia escénica y su espíritu festivo, capaces de transformar cualquier concierto en una celebración del soul, el rhythm and blues y el pop de los años sesenta reinterpretado con frescura contemporánea.
Fieles a su costumbre de nadar a contracorriente, Los Retrovisores mantienen una propuesta artística alejada de modas y tendencias, fiel a su identidad musical y estética, y sostenida por la energía de once músicos sobre el escenario. Una hazaña nada común en los tiempos que corren.
Quince años desafiando las reglas del juego
Los Retrovisores aparecieron hace ya quince años con una idea clara: divertirse, sonar bien y rendir homenaje a los clásicos sin renunciar a la autenticidad. Su primer álbum, La Nostalgia Ya No Es Lo Que Era (Flor y Nata, 2010), marcó el inicio de una aventura que, aunque parecía de corto recorrido, se ha convertido en una carrera sólida, coherente y respetada dentro de la escena independiente.
Durante este tiempo, la banda ha cultivado una identidad única, tanto en su estética como en su sonido, y ha mantenido una relación constante con sellos como Soundflat y BCore. En su discografía figuran dos LPs y cuatro EPs, incluido este nuevo Cambio y Corto, que funciona como una posible despedida de los estudios, aunque sin cerrar la puerta a seguir actuando en vivo.
Su humor, su elegancia y su entrega les han permitido mantenerse firmes en un panorama musical que a menudo exige adaptarse a modas pasajeras. Ellos han elegido otro camino: el de la coherencia artística y el respeto por su herencia sonora.
Un sonido con denominación de origen: el “Sonido Joanic”
A lo largo de su trayectoria, Los Retrovisores han consolidado lo que ellos mismos llaman el “Sonido Joanic”, una etiqueta que alude a su barrio barcelonés y a una forma de entender la música: frescura, pasión y respeto por los clásicos.
Ese sonido se caracteriza por una base rítmica precisa y contagiosa, una sección de metales potente, guitarras quirúrgicas y teclados que dialogan con elegancia entre los arreglos. Todo ello al servicio de melodías que, aunque beben del pasado, suenan plenamente vigentes.
En Cambio y Corto, esa identidad se mantiene intacta, incluso cuando el grupo insinúa que este podría ser su último trabajo de estudio. El título, con su tono cinematográfico, parece una metáfora de un ciclo que se cierra, aunque, como todo en el universo Retrovisor, nada ocurre sin un motivo justificado.
El desafío de ser once músicos en tiempos de inmediatez
Formar parte de una banda de once integrantes es un acto de resistencia en sí mismo. En un contexto donde la rentabilidad es una prioridad y los formatos tienden a reducirse, Los Retrovisores optan por la grandeza de lo colectivo.
Su apuesta se aleja del cálculo económico: mantener una formación tan amplia implica un esfuerzo logístico y financiero enorme, pero también una recompensa emocional y sonora que no tiene precio. Como dice con ironía su texto promocional, “¿cómo diablos te permites salir de gira pareciendo un equipo de fútbol sin reservas?”
Y, sin embargo, lo hacen. Porque para ellos, el escenario sigue siendo el lugar donde todo cobra sentido.
Un EP que marca el cierre de un ciclo
Cambio y Corto ha sido grabado en Panorama Room Studios y producido por José Contreras, quien toma el relevo de la dupla Mike Mariconda – Marc Tena. El EP incluye cuatro nuevas canciones, todas originales, firmadas por Víctor Asensio y Leo Hernández.
Los temas —“Miradas”, “No volveré”, “Un mundo aparte” y “Te quieres marchar”— muestran la versatilidad de la banda: desde la explosión rítmica del soul hasta la suavidad nostálgica del rocksteady, pasando por el pop elegante y melódico que siempre los ha acompañado.
“Un mundo aparte” destaca por su potencia instrumental, mientras que “No volveré” parece una pieza perdida del repertorio de Los Canarios, repleta de groove y armonía vocal. El cierre, con “Te quieres marchar”, sorprende con su cadencia jamaicana, una despedida dulce que confirma el refinado gusto musical del grupo.
Una despedida… o tal vez un nuevo comienzo
El propio título del EP —Cambio y Corto— sugiere una transición, una pausa o incluso un final. Pero si algo han demostrado Los Retrovisores en estos quince años es que no se rigen por las reglas del mercado ni por las expectativas externas.
Aunque el disco suene a despedida, la banda no descarta seguir tocando en directo cuando las circunstancias lo permitan. Porque, al fin y al cabo, su verdadera esencia está sobre el escenario, compartiendo música con su público.
Como ironiza Alfred Crespo, autor del texto promocional incluido en el EP:
“Bonito adiós a los estudios, aunque no descartan seguir manteniendo activa su mencionada hermandad subiéndose a los escenarios cuando la historia se tercie. Aunque nunca se puede decir de esta agua no beberé, miren a los dos tipos de Oasis…”
Una frase que resume a la perfección el espíritu Retrovisor: humor, camaradería y pasión por la música.
Un legado de soul barcelonés
Si algo deja claro Cambio y Corto es que Los Retrovisores han dejado una huella indeleble en la escena nacional. Su mezcla de soul, pop y psicodelia con una estética impecable y un discurso honesto los ha convertido en una referencia del revival sesentero hecho desde la autenticidad y el cariño por la historia de la música.
Su legado va más allá de los discos: es una actitud, una manera de entender la creación artística desde la independencia, la diversión y el respeto por el público.
Con este nuevo lanzamiento, Los Retrovisores firman un capítulo que podría ser el último de su discografía, pero también una invitación a seguir mirando hacia atrás con orgullo y hacia adelante con curiosidad.

