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Ibagué está a punto de escribir una página inédita en la conversación global sobre sostenibilidad. Del 21 al 23 de abril de 2026, la ciudad colombiana será sede de la 8ª Mesa Redonda sobre Economía Circular en Ciudades y Regiones de la OCDE, dentro de la Cumbre Glocal de Economía Circular NOVA–NEXT SUMMIT, en un movimiento que marca un antes y un después para América Latina. Según la organización del evento, será la primera vez que esta mesa oficial de la OCDE se realiza en una ciudad latinoamericana y, además, en una ciudad intermedia. No se trata solo de una cita institucional. Lo que ocurrirá en Ibagué proyecta a la ciudad como un nuevo nodo de discusión internacional sobre sostenibilidad, gobernanza y rediseño territorial.
La cumbre tendrá como escenario principal el Museo Panóptico de Ibagué y reunirá a más de 100 alcaldes, representantes de 30 países, expertos internacionales, empresas, organismos multilaterales y líderes globales. La elección de Ibagué rompe una lógica habitual: la de concentrar las grandes conversaciones globales en capitales o megaciudades. En esta ocasión, el foco se desplaza hacia un territorio que busca consolidarse como laboratorio de innovación pública, sostenibilidad y gestión ambiental. La propia organización de la cumbre presenta a Ibagué como un caso con potencial para escalar discusiones globales desde lo local. Esa narrativa también se refuerza con el impulso político e institucional de la ciudad. El evento ha sido promovido por Milton Restrepo Ruiz, gerente de Ibagué Limpia y director de la cumbre, junto con la alcaldesa Johana Ximena Aranda Rivera, quienes han posicionado a la ciudad dentro de una agenda internacional que conecta sostenibilidad, competitividad y acción territorial. Medios colombianos y la organización del evento destacan que Ibagué busca perfilarse como una especie de “Davos de la economía circular”.
La programación de la cumbre está distribuida en tres jornadas.
21 de abril: apertura y visión estratégica
La primera fecha estará dedicada a la instalación oficial, junto con paneles sobre gobernanza multinivel, competitividad territorial y la entrega de los Startup Europe Awards.
22 de abril: jornada técnica
El segundo día estará enfocado en los aspectos más operativos de la transición circular: gestión de residuos, sostenibilidad territorial y la transformación de los servicios públicos hacia modelos circulares.
23 de abril: la jornada central de la OCDE
El cierre estará marcado por la jornada principal de la OCDE, con foco en la economía circular del agua en América Latina, además de nuevos paneles sobre gobernanza y competitividad. La propia web de la cumbre también destaca la presentación de indicadores vinculados a gobernanza del agua en el marco OCDE.
Uno de los rasgos más interesantes de esta edición es que la conversación no se quedará únicamente en residuos, normativas o infraestructura. La agenda también incorporará una dimensión cultural y creativa, algo poco común en este tipo de espacios. Dentro de las participaciones destacadas figura la diseñadora Ágatha Ruiz de la Prada, quien intervendrá en espacios enfocados en moda sostenible, economía circular y creatividad aplicada. Su presencia suma un cruce clave entre diseño, industria cultural y transformación productiva, ampliando el alcance simbólico del encuentro. En ese punto, la cumbre no solo se plantea como foro técnico, sino como una plataforma donde convergen gobiernos, empresas, territorios y cultura.
La organización del evento ha señalado además que la cumbre cuenta con el respaldo de un manifiesto firmado por más de 4.000 ciudades del mundo, reforzando su vocación internacional y su capacidad de articulación. Un PDF del manifiesto difundido en 2025 ya anticipaba la realización del encuentro en Ibagué durante abril de 2026. Más allá del titular, lo que confirma esta elección es una tendencia cada vez más clara: las transformaciones decisivas ya no dependen exclusivamente de pactos internacionales o discursos macro, sino de territorios capaces de convertir problemas complejos en acciones concretas. Ibagué entra así en una conversación mayor. No solo como sede de un evento, sino como símbolo de una pregunta urgente: cómo rediseñar el futuro desde las ciudades y regiones que se atreven a liderar. Y en este caso, la respuesta empieza en Colombia.
