En los Andes del Perú, el vuelo de las aves migratorias ha sido motivo de rituales, cantos y relatos que cruzan generaciones. Brageiki, compositor nacido en Ayacucho, se detuvo a observarlas con atención. No desde la distancia, sino desde la memoria. Su nuevo álbum, Pawanayki, toma prestado un término quechua que evoca ese impulso de elevarse, y lo convierte en una serie de piezas donde el charango se transforma en protagonista de una búsqueda personal.
La grabación se realizó en Urpicha Records bajo la dirección de Joaquín Bock, también ayacuchano. El proyecto incluye arreglos de Alan Villanueva y fotografías de Ozaita Vargas Diego. Dos charangos diseñados por Vladimiro Sánchez Cutti fueron construidos especialmente para este trabajo, utilizando maderas nativas que permiten explorar texturas poco frecuentes. No se trata de una colección de temas tradicionales, ni de una reinterpretación académica. El sonido se mueve con libertad, sin afán de encajar en moldes conocidos.
El Ministerio de Cultura del Perú respaldó el proyecto a través de sus Estímulos Económicos, lo que permitió a Brageiki trabajar con tiempo y cuidado. Su trayectoria incluye tres discos anteriores bien recibidos por la crítica, además de una colaboración con el cineasta Joel Calero en la película La piel más temida.
El álbum llega bajo el sello A Tutiplén Records, que ha impulsado propuestas de artistas como Miki González, Moldes, La Zorra Zapata y Francois Peglau. En medio de esa constelación, Pawanayki se presenta sin estridencias, con la calma de quien ha escuchado durante años el viento sobre los cerros.
